La Casita de Caramelo es el fruto de un sueño que durante años fue el aliciente para formarse en el ámbito de la educación infantil de la promotora de este proyecto. Ruth, maestra de educación infantil por vocación, ansiaba aplicar los conocimientos adquiridos en múltiples escuelas anteriores y elegir lo mejor de cada una para crear la suya propia y convertir un sueño en realidad.


Rodeada del personal más cualificado, con quien compartió experiencias e inquietudes durante su carrera profesional, el objetivo, la ilusión y la meta común del equipo es hacer de la infancia de los niños la más dulce posible, con el reto de educar para vivir.


Pero La Casita de Caramelo no es solamente una escuela infantil, sino más bien un punto de apoyo para las familias, una parte del hogar y de la vida del niño, donde se pretende hacer partícipes a los padres de los avances y la evolución del pequeño.


Desde el 2014 se ha trabajado con mucha ilusión en la casita de caramelo y observando el grado de satisfacción de las familias por el trabajo bien hecho, y las ganas de seguir trabajado para el bienestar de niños y niñas, en 2019 se abre la casita de caramelo 2 con Miriam, como socia, compañera y amiga.


Miriam y Ruth, comparten la pasión por la educación infantil y la ilusión por hacer que los niños se desarrollen felices en un entorno saludable. Esta afinidad ha sido el motivo por el que decidieron ampliar la Escuela para seguir educando con amor y vocación.


Los centros disponen de un equipo docente formado por maestras y técnicas de educación infantil con amplia experiencia, además de unas completas instalaciones con aulas de los distintos niveles, baños adaptados a cada nivel, una cocina propia donde se prepara para los niños deliciosa comida casera, un aula de psicomotricidad y en el exterior, un parque vallado con columpios y un gran arenero cedidos por el ayuntamiento de Fuenlabrada.